febrero 02, 2012

Los funcionarios, maestros y profesores engañados




Funcionarios engañados por los sindicatos y por la administración.

Que en Masby defendemos a los funcionarios, no es ningún secreto. Lo hacemos y lo seguiremos haciendo como a cualquier grupo social que se le repriman sus libertades o sus derechos. Da lo mismo que sean de derechas o izquierdas porque aquí hay que ir dejando de entrar en el juego político de ser de derechas o de izquierdas, aquí hay ciudadanos oprimidos por dos grupos políticos que controlan el Sistema: PP y PSOE.

Hoy solo me voy a referir a los funcionarios por los últimos hechos sucedidos.

El sábado fui invitado por un grupo de periodistas en Madrid mientras en Valencia se celebraba la gran manifestación de funcionarios de la docencia.
Lo cierto es que fue una cena muy agradable y como en toda reunión social que se precie ya se sabe lo que pasa, se habla de todo un poco, incluso de arreglar España.
Estas conversaciones son interesantes porque son verdaderas tertulias de la opinión libre de lo que ocurre en la calle, no como algunas tertulias televisivas, que ya cansan y aburren por ser descaradamente servilístas a uno u otro partido.

En la cena salió el tema, como no, de la quiebra económica Valenciana por culpa de los Faraones Camps y Rita Barbera. Se habló de los recortes a los funcionarios, que más bien diría yo, la “poda” a los funcionarios y la “pelada” a la educación.
A muchos periodistasrojillosde la reunión, este tema lesponíay cuando ya estaban suficientementecachondosy al borde del orgasmo, saqué la batería de preguntas sin respuestas que me estoy haciendo desde hace tanto tiempo. ¿Por qué en lugar de recortar los sueldos a los funcionarios no eliminan todas las subvenciones al Valenciano?. Una lengua pijama que solo sirve para ir por casa, o paradar por culo.

Señores, son casi 2.000 millones que se gasta la Generalidad al año en imponer y mantener una lengua, que aparte de separatista, está creando una indigencia cultural en nuestros jóvenes haciendo que estemos por detrás de Turquía. Jóvenes valencianos de 18 años que se creen que Burgos es un queso, o niños que la comprensión lectora la tiene en el culo por culpa de la dislexia lingüista, por ejemplo.

¿Y la televisión autonómica? Casi 1.000 millones de perdidas al año para adoctrinar a los niños con dibujos en catalán, que ni si quiera en valenciano y tertulias de políticosvendidospara dar lavativas a los valencianos como periodistas prostituídos.


En esa reunión hablé de periodistas “vendidos” y me mordí la lengua para no poner epítetos como “periodistas putas”, pues alguno se podía sentir identificado y no quise, además de ser cabrón, ser apaleado. Pero que quede claro que pensar, lo pensé.

Moraleja: La historia se repite. La izquierda radical canalizó el 15-M para sus propios intereses y ahora con los funcionarios está utilizando la misma estrategia. Los funcionarios salen a la calle para demandar sus derechos perdidos y los sindicatoszurdososestán tamizando las protestas, demandando cosas que no tienen nada que ver con el sueldo de los funcionarios y cuyo único fin es atacar al PP Valenciano. Los sindicatos, ¿no han estado callados como putas durante ocho años?. A eso le llamo yosilencio sindicalo el silencio de los borregos.

Reacción: Para cortar las protestas de los funcionarios y dejar sin armas a sindicatos, Rajoy ha canalizado un buen pellizco de millones de euros para que la Generalidad Valenciana pague lo que debe y dejar sin fuerza las protestas y aislar a los funcionarios.
Funcionarios, ¿ahora qué vais hacer?. Os habéis quedado solos, las deudas pagadas, pero vuestro sueldo encogido y sin apoyo. Ya no tendréis el respaldo de padres ni sindicatos.
Eso pasa por haber permitido que los sindicatos encabezaran la manifestación con una pancarta que no defendía vuestra situación.

Conclusión: menos recortes en educación, devolver lo usurpado a maestros y funcionarios, qué para salir del hoyo, solo hay que eliminar la imposición del valenciano, eliminar subvenciones a partidos y sindicatos y mandar a la mierda a Radio 9 y su televisión.

Funcionarios, solos del todo no estáis. En Masby os apoyaremos hasta el final.
Vosotros elegís: o llegar a mitad de mes en valenciano o a final de mes en castellano.

Las lenguas tribales españolas nos cuestan 6.000 millones de euros, las Autonomías, 24.000 millones de euros, las televisiones autonómicas 3.000 millones de euros y los “cojones” de los políticos... eso no tiene precio.

Así lo pienso y así lo digo

Juan Vte. SantacreuCoordinador Movimiento Masby

enero 26, 2012

YO NO SOY UN MENTIROSO… EL TIEMPO SIEMPRE ME DA LA RAZÓN

Contadas veces fueron las que muchos años después de haberme graduado en la escuela primaria me pasé a ver a una de las profesoras que más aprecio tuve y tengo todavía hoy. Era una profesora con un carácter que imponía, una voz fuerte y una mirada muy expresiva –esos ojos azul verdoso que si se te clavaban fijamente notabas que te estaba cogiendo del pescuezo desde el otro lado de la clase- y al mismo tiempo muy cariñosa; una profesora que sufría por todos y cada uno de sus alumnos y que lloraba cuando alguno no se graduaba. No estoy siendo exagerado, Paquita era así.
Cada vez que voy a Barcelona sin ser para salir de fiesta –y rara vez puedo desplazarme allí- me gusta pasar por el colegio y ver a esas profesoras, en concreto a ella. Dos años nada más estuve en ese centro pero dos años que marcaron mucho mi personalidad.
En aquel tiempo en el que mi madre estaba ingresada en el hospital del Valle de Hebrón para que la operasen de aquel cáncer que la mató. No me importaban ni las multas de tráfico, ni de aparcamiento ni las ordenanzas municipales ni el mismísimo alcalde de Barcelona. Acababa de llegar de Francia con el tráiler y justo en una parada de autobús que hay delante del hospital aparqué el “coche”, entré por urgencias y me colé por los pasillos hasta que llegué a la habitación de mi madre. Cuando entró la enfermera lo flipó un poco, se dispuso a abroncarme y pretendía que me fuese, pero le expliqué que no me podía adaptar a los horarios de visita por mi oficio y que cuando encontraba un hueco semanal lo aprovechaba y enseñándole el trasto que había aparcado delante del hospital le pregunté si creía que me importaba una bronca de una enfermera de hospital, con todos mis respetos hacia ella, claro.
 
Hacía la visita de rigor y al rato ya me largaba a aparcar el coche en una zona bastante más alejada, donde “la bicicleta” no molestaría y yo podría hacer mi descanso diario para al día siguiente seguir con mi ruta.
 
Por la mañana aprovechaba para ir a desayunar tranquilamente y de paso, ya que estaba en la zona, para ir a visitar a esta profesora que he comentado antes y tener una de las charlas que siempre me ha gustado tener con ella.
Aquel día salió un tema que era como una espina para mi, que aunque no sirvió para que me retirasen el castigo si que sirvió para aplicarme uno de aquellos consejos que siempre van bien para toda la vida y es que antes de juzgar a nadie valores todas las opciones y no deseches ninguna por tonta que parezca:
    
-Martes por la tarde, examen de natus naturaleza, finalizo la tarea, la entrego en el pupitre de la maestra y me vuelvo a mi sitio… el examen estaba de notable como mínimo y yo tranquilo porque había estudiado. Cuando volví a mi pupitre, a escondidas, me puse a jugar con una calculadora –ya ves tú que tontería- y lo hice a escondidas porque estaba prohibido llevar calculadoras al colegio –hoy llevan teléfonos móviles que hacen mucho más que una simple calculadora y no pasa nada. 

La maestra, otra que también se llamaba Paquita y que en vez de ponerse crema para las arrugas parecía que se plastificaba la cara porque ese brillo que quedaba de no haber untado bien la crema y que no hubiese filtrado en la piel no se iba, esa Paquita que era más modosita pero más cruel que la otra se me quedó mirando con cara de “la has cagado nen y vas a saber lo que es pasar un buen ridículo” y comenzó a gritarme: ¡¡Grau!! ¡¡Grau!!! (no, no ladraba, es mi apellido) ¿¡No habrás copiado verdad!? Y yo: esto… no señita –abreviatura de señorita en tono giñado- no copiaba…
Los demás compañeros se quedaron todos callados, mudos, remojando barbas por si había alguno más, pero al mismo tiempo aprovechando la mínima oportunidad de ver por donde salías para después cachondearse de ti y que fueses la comidilla de las burlas… y continuó la señita: ¡Dame lo que tienes ahí! Y gilipollas de mí, en vez de darle la calculadora, que sería la opción que mucha gente hubiese tomado, yo opté por darle nada más y nada menos que un folio de naturaleza que tenía en el hueco de debajo del escritorio simplemente porque no quería que se burlasen de mi los otros compañeros.
 
Ese día la profesora llamó a mi madre y se lió bastante más que si hubiese dicho que estaba jugando con una calculadora que aún sabiendo que estaba prohibido yo me había llevado al colegio. Se solucionó bastante tiempo después continuando estudiando y aprobando, como hubiese aprobado el anterior. No es que fuese muy buen estudiante, pero esa materia se me daba muy bien.
 
La maestra se reía, y yo también, mucho tiempo después porque ella siendo la directora del centro era conocedora del tema y a cada alumno lo recuerda por algún hecho en concreto… tanta gente en tanto s años han pasado por allí que le gusta recordarlos a todos y como ella dice, lógicamente tiene a sus favoritos y los que no, pero a todos los aprecia. Yo no era de sus favoritos pero me recordaba perfectamente y sabía que mentiroso no era y ese día volví a recordarle esa historia en la que, ante la disyuntiva de ridículo por los compañeros o broncazo por la profesora preferí optar por la segunda, y le volví a contar la historia tal como pasó años antes. Ella me dijo mirándome fijamente con esos ojazos verdeazulados: sé que es verdad, y más aún te creo ahora porque sigues convencido en esa inocencia y recuerdas todos y cada uno de los detalles pero eso ahora siempre lo sabrás tu y no le importará a nadie más que a ti, pero tu serás el que luzca con orgullo esa etiqueta invisible que pone “yo no soy un mentiroso”

Tiempo después de no ver a esa profesora, y ganas no me faltan, me ha sucedido en un par de ocasiones y con personas diferentes un caso muy lejos de ser parecido a aquel del colegio, pero similar en los dos y una de esas personas, sabiendo que la primera vez me afectó mucho y que luché para limpiar mi honor, ha actuado incluso peor que la primera, así que sabiendo que estoy libre de culpa, que “yo no soy un mentiroso”  y que el tiempo me está dando la razón puedo decir con orgullo que la próxima vez que acuse a alguien lo haga con fundamento y arriesgándose a conocer todas las opciones y abriéndose a admitir todas las pruebas, que es muy fácil atacar a alguien, dejarle con el sentimiento de culpabilidad y no permitirle la defensa.

La ignorancia y la incultura nunca han ido conmigo y es por eso que cuando desconozco un tema y me afecta profundamente lo investigo, lo aclaro y actúo en consecuencia… ¿me gano enemigos? No, simplemente descubro que de entre mis amigos siempre ha habido quienes no lo son… no los he ganado, siempre han estado ahí.



noviembre 21, 2011

Muchas Gracias

A ti que mientras fumas porros con tus amigos y te ríes de mi porque gasto mi tiempo libre en ayudar a los demás.

A ti que ves la llegada de una patera en telecinco me llamas facha y racista mientras yo estoy en directo trabajando por ayudar a esa gente con hipotermia.

A ti que me llamas homófobo porque llamo a las personas por lo que ellos mismos se califican y tu me llamas facha en tono despec tivo cuando tu eres quien practica el verdadero fascismo.

A ti que me llamas gilipollas cuando a ojos de los demás eres más gilipollas que yo cuando yo no niego la posibilidad de serlo.

A ti que me criticas, me insultas y me bloqueas en este sitio sin dejarme defender te doy las gracias porque verdaderamente has demostrado que tu y los que sois como tu practicáis la verdadera hipocresía del sistema tergiversando, manipulando y haciendo demagogia de mis palabras.

Te doy las gracias por demostrarme que el verdadero fascista eres tu.

Muchas gracias....

noviembre 08, 2011

Cruz Roja: no es por lo que pagan... es por lo que recibo

En un naufragio, cuando lo único que oyes a tu lado es el sonido del mar, la sensación de alivio y alegría es cuando se escucha el sonido de un helicóptero que se acerca... es lo que deben de sentir aquellas personas que naufraguen y se tiren un buen rato esperando a que vengan a salvarles.

Más o menos así estábamos nosotros cuando pacientemente esperábamos al helicóptero que iba a venir a realizar maniobras con nosotros como conejillos de indias.

Ataviados con trajes de neopreno, guantes, escalpines, casco, gafas y emoción esperábamos impacientemente que llegase el helicóptero para empezar las maniobras del supuesto rescate. Mientras tanto el coordinador nos daba las instrucciones pertinentes sobre lo que se ha de hacer y lo que no se ha de hacer, sobretodo haciendo hincapié en que debíamos de seguir las instrucciones del socorrista que bajaba del helicóptero y después las del gruísta que está en el aparato que nos las dará por señas ya que el ruido es ensordecedor.

Seguimos esperando y surgen temas como que el índice de siniestralidad de helicópteros es bastante alto y recordamos algunos de los casos ocurridos en este año: Teruel, Almería, etc...

Es la segunda vez que me pongo un traje de neopreno y en esta ocasión el traje lleva capucha por lo que el movimiento del cuello está muy limitado y hay que mover el cuerpo entero para poder mirar a un lado u otro y en caso de querer girar la cabeza cuando se deja de ejercer fuerza ésta vuelve a su posición como accionada por un muelle. El casco, que en un principio tenia un poco de holgura, ahora con la capucha aprisiona más la cabeza y las orejas quedan aplastadas contra el cráneo, de manera que crees que te has puesto mal la capucha y te has dejado las orejas dobladas. Tienes que gritar para hablar porque te escuchas a ti mismo hablando pero casi no escuchas a los demás.

El aire sopla de poniente y el coordinador nos recuerda que en el ejercicio anterior el helicóptero venia de levante, cosa que no permitió escuchar el ruido del aparato hasta tenerlo casi encima.

Lo que me ha sucedido a mi en el momento que he vislumbrado el helicóptero y más cuando lo he empezado a escuchar ha sido una sensación única. En un principio estaba alegre por ir a unas maniobras en las que jamás había estado pero cuando me he dado cuenta de que aquello iba en serio el corazón ha comenzado a latir con fuerza (supongo que el estar embutido dentro del traje ha ayudado a notarlo más... no me he hecho fotos pero seguro que parecía una morcilla) de alegre he pasado a una emoción nerviosa como la que puede sentir un niño el día de ates de la llegada de los reyes magos ¡iba a subir a un helicóptero de verdad y desde el mar!.

El helicóptero se ha parado casi encima nuestro, ha bajado un socorrista de salvamento que, por las luces que llevaba, parecía un árbol de navidad y ha subido a nuestra embarcación. Me coloca un arnés por debajo de los brazos, me engancha al cable y de repente comienzo a elevarme.

No puedo explicar la sensación que he tenido cuando estaba suspendido en el aire. En todo el trayecto no he sentido nada más que emoción pero no notaba que me estuviesen izando ni ningún tipo de balanceo. He disfrutado con la vista de Málaga desde el aire y de repente ya estaba al lado del helicóptero. El gruista me ha posicionado de manera que no fuese a tocar con el aparato y grácilmente me ha introducido dentro.

Una vez arriba éste me ha hecho una señal para que entrase adentro pero que no me moviese mucho ya que esos movimientos los nota el piloto que está centrado en mantener el helicóptero lo más quieto posible en el aire mientras realizan las maniobras.

Me dan indicaciones de que una vez que cierren la puerta me siente y disfrute del paseo.

¡Alucinante! De verdad que ha sido impresionante lo que he sentido en ese trayecto. El ruido era ensordecedor pero aún así podía hablar con el gruísta que me iba diciendo algunas cosillas como que notaría “baches” porque las corrientes de aire que vienen de las montañas afectan al aparato; me muestran el visor nocturno en el que se ve con claridad todo tipo de detalles (bueno las caras de los tripulantes de la embarcación nuestra no pero casi casi) y alucino con el cuadro de instrumentos de cabina... con esa cantidad de botones tenia que sentarme encima de mis dedos para evitar la tentación de tocar alguno.

Otra vez vuelven a darme instrucciones. Me van a volver a dejar en la embarcación. Una vez que abra la puerta y me haga una señal he de aproximarme para que vuelvan a enganchar el cabestrante al arnés que aún llevo conmigo. Me comunican que van a intentar dejarme dentro de la embarcación o lo más próximo a ella (vamos, que me voy a mojar). Se abre la puerta, me siento con las piernas para afuera y el motor hace que suavemente suba y me posicione literalmente colgado fuera del helicóptero donde poco a poco me va a hacer ir descendiendo. La sensación vuelve a ser indescriptible, estoy colgando en el aire y los compañeros que están en la lancha dirigiendo el “paquete”... suavemente me posan en la lancha, me quitan los amarres y mi compañera me hace el relevo.

De vuelta a puerto vamos comentando la experiencia vivida asegurando que a la mínima oportunidad posible volveremos a practicar en simulacros como este. La experiencia ha sido de 10, las sensaciones... pasarán días y días y con emoción seguiré diciendo "¡me han subido a un helicóptero desde el mar!"

Cruz Roja: no es por lo que pagan...
 es por lo que recibo.

octubre 30, 2011

De la peseta al €uro


¿Que si he perdido poder adquisitivo? Mucho, ya no me pondré a hablar que si el trabajo está mal que si las ayudas, ni nada de eso.

Anoche antes de acostarme leí un artículo acerca del ahorro que supone el cambio de horario, que analizándolo bien... ¿por qué no vivimos todo el año con el horario de verano? Si desde marzo a octubre ahorramos tanto... todo el año ha de ser eso o más ¿no? Vamos que yo no soy un entendido en la materia pero si ahora vamos a gastar más al anochecer que antes... que no me vendan la moto y me dejen esa hora de más, que así a las siete de la tarde en invierno aún es de día y gastamos menos. ¿o es que lo hacen para que los que madrugan no enciendan las luces porque ahora a las 7 de la mañana todavía es de día? Pues que no lo hagan por ellos porque a esas horas todavía se va con el piloto automático puesto y se encienden todas las luces que hay por la casa.

De todas maneras eso del gasto, el ahorro y todas esas patochadas se acabaron con el €uro... La verdad es que me ha dado por recordar y se me han saltado las lágrimas... ¡todas... no he reparado en gastos!

Hace años cobrábamos una media de ciento veinte mil pesetas al mes... los habían que más y los habían que menos, por eso digo una media. Con esa cifra se podían hacer bastantes cosas, no eras un Onassis ¡pero oye, que te podías permitir tus caprichitos! El pan costaba unas ochenta pesetas (estas cifras siempre redondeando ¿eh? que ya sabemos que estaba la barra de cuarto de cuarenta y cinco pesetas, la de medio, la de kilo, la baguette, el pan cateto, el de máquina, la pistola, el bollo y un largo etcétera de este producto, así que la media estaba en eso... ochenta pesetas). Si la factura de teléfono pasaba de las cinco mil pesetas ponías el grito en el cielo, un carro de la compra “exagerao” unas diez o doce mil pesetas. Un paquete de tabaco, del caro, trescientas “pelas”; un litro de gasolina ciento veinte (120) pesetas por lo tanto llenar el depósito, en mi caso eran unas ocho mil...

Ahora cobramos novecientos euros (quién los cobre y quien tenga curro) por cuarenta y ocho céntimos (48) no te dan ni una bolsa de migas de pan, treinta euros de factura telefónica es lo más normal del mundo y encima consideramos que una tarifa plana por ese precio es un chollo (contra más europeos más gilipollas), en un carro de la compra de sesenta (60) o setenta y dos (72) €uros ya me dirás lo que encuentras, vale que no va vacío pero tampoco va demasiado lleno... a la mitad como mucho, eso sí... las mujeres no sé cómo lo hacen, no se si tienen en el mercadona carros especiales para las mujeres, que aunque parezcan iguales sean más pequeños, porque por esos sesenta pavos sacan muchas más cosas que yo.... y la margarina que yo compro no es tulipán ni las magdalenas son de la bella easo, que yo soy usuario de marcas blancas.

Un paquete de tabaco de uno con ochenta es lo peor que te puedes tirar a la garganta y ya es que ni lo encuentras, el litro de gasolina, que está a uno con tres cientos veinticinco (1,325)al cambio está a doscientas veinte con cuarenta y seis (220,46) y el llenado del tanque me cuesta noventa y dos con setenta y cinco euros, que corresponde a la bonita cifra de quince mil cuatrocientas treinta y dos (15432) pelas!!!! si ocho mil me resultaba caro quince mil me resulta excesivo. Ahora haced cuentas y mirad lo que le cuesta a un camionero llenar el tanque si los portes no es que los hayan redondeado sino que los han rebajado y el precio del combustible ha subido de esa manera tan estrepitosa (sé que hay más gremios, pero ese es el que más me toca)

La verdad es que preferiría seguir cobrando esas ciento veinte mil PESETAS antes que los novecientos €uros. Éramos más felices con mucho menos y vivíamos bastante mejor. Que disfrutéis el €uro,que yo seguiré llorando por la peseta.