julio 28, 2009

A puñaladas


Esto es lo que tiene el compartir un piso entre personas desconocidas y de edades bien diferentes.

Lógicamente y como en todas las casas ya sean familiares o compartidas tienen que haber unas normas de actuación y comportamiento para el buen funcionamiento del hogar aunque solamente se compartan ciertas zonas comunes como son la cocina, el cuarto de aseo o el comedor.

La parte del salón comedor debe de entrar en la mensualidad que paga uno de los inquilinos que habitamos en el piso, somos tres, ya que la mayor parte del tiempo la pasa ahí delante de su televisor y liándose sus cigarritos. En un caso normal y corriente podrías decir: ¡oye! ¿que te parece si vemos tal o cual programa que parece que está bastante bien? pero este no es el caso, no.

Resulta que el dueño del piso, un tío inteligente a mi parecer, alquila el piso por habitaciones porque el tema del alquiler está bastante mal y no sabes nunca a quién vas a meter a vivir a tu piso y qué es lo que le pueden llegar a hacer (como tantos y tantos casos se dan) y vienen martes si martes no a hacer una limpieza general de las zonas comunes, así ellos pueden venir cada vez que quieran a ver su casa y que siga todo en orden y al que no respete y con la ley en la mano lo puedan desahuciar (tenemos contratos con lo que tienen todo a su favor y además me parece una medida estupenda).

Al caso, que el hombre alquila por habitaciones su vivienda y como es lógico lo alquila amueblado. El hombre dejó una television sencilla (porque yo no dejaría tampoco un plasma de cuarenta y dos pulgadas para que lo disfrutasen otros y lo fundiesen en tres días) de 15 pulgadas y tubo de rayos catódicos que por lo que se ve no es que funcione demasiado bien, ¡pero oye, que tuvo el detalle de dejar una tele!. El hombre que mas tiempo lleva aqui (once años son ya) pues como que hace más vida en el salón que en su habitación, que es bien chiquitita y justo al lado del televisor del dueño ha puesto otro televisor exactamente de las mismas medidas pero según él que tiene euroconector y así puede conectar el TDT ya que la otra tele no lo tiene.

Ahora tenemos un salón comedor con un muestrario de televisiones porque además no os perdáis esto mis queridos lectores, ¡la tele del yayo solo la puede ver el yayo! (bueno, si te apetece a ti estar en el salón y ver lo que tiene puesto él en su aparato pues vale, tambien te deja, pero el mando es suyo y como la tele es suya solo la toca él ¡y punto pelota!)... Que digo yo que en llegado el caso... si yo quiero ver la tele y como hay dos teles en el salon y por ley tambien soy usufructuario del salon... si pongo la otra tele que esta justo al lado para ver las noticias o el partido de fútbol o los hombres de paco, por poner varios ejemplos.... ¿qué me puede decir? Si, vale, se puede llevar un rebote de tres pares de narices pero legalmente no me puede decir nada no?

Pues bueno que es que me da igual, que paso, que yo la tele no la veo... no la veo en el salon porque al casero le hice que me instalase una toma de antena en mi habitación para ponerme un Señor Televisor LCD de 37 pulgadas que tenía en mi piso y que para que no se estropease y ya de paso amortizarlo (no se como voy a amortizar algo a lo que no le saco rendimiento, pero se suele decir eso de amortizar, no como internet, que unos pagan y otros... ejem ejem...) y de repaso pasarle por los morros al yayo que mi tele es más grande (bueno... soy más joven... de hecho todo yo, menos por la edad, soy más grande que él aunque ciertas partes no quiera ni comprobarlo) y que no se va a ver en el salon y que es única y exclusivamente MIIIIIIIIIIAAAAAAAAA (tendríais que haberle visto la cara el día que la traje al piso... palabras textuales: jooooooooooooooooder maaaaaaaaachooooooo ahí vería yo las peliiiiiiiiiiicuuuuuuuulaaaaaaaaaaas cooooomoooooo eeeen eeeeeel ciiiiiiiineeeeeeee y mi cara de: ¿a que jode? ¿eh? A QUE JODE!!!)

Esa misma noche me vino a tocarme la puerta para que bajase un poquito el volumen porque "es que una pedazo de tele tan grande se acopla con la mía y escucho la tuya más que la mía (que eso no lo he dicho, que también tiene otra tele de 15 pulgadas en su habitación que está separada por un tabique de aquellos de papel de fumar)"... a ver... por partes... mi tele no se acopla a nada, si acaso el sonido puede atravesar el tabique pero no se acopla nada: tranquilo, tranquilo, que bajo el volumen, que no hay problema (es verdad que estas teles tienen un sonido muy bueno y a bajo volumen ya suenan bastante fuerte)

Ya de paso este hombre (que por lo que se sus hijas le hacen la comida y el se la trae al piso para comersela aqui) no tiene con quien hablar y como de películas no me puede hablar porque en el tema estoy algo puesto, de política no me quiere hablar porque somos completamente contrarios y por ende de las noticias ni pio siempre tiene algo que decir algo sobre la lavadora o el microondas o si las pinzas del tendedero... y no sabe que le tengo una guardada y bien guardada (puñal que se escapará otro día porque el de hoy ha sido mejor)

Anoche fué noche de insmnio como ya relaté y durante el día he podido echar una siestecita de tres horas que la verdad es que me han sentado bastante bien aunque me he despertado zombi y con la noción del tiempo un poquito despistada.

Esta noche a eso de las diez y media, cosa así, ya tenía yo los ojos que me picaban y me picaban y me digo: metete ahora las pastillas y a dormir pero ya y verás que ricamente duermes de un tirón hasta mañana... ¡Pues no! ¡va a ser que no mi querido McGrau!...

El yayo tenía puesta una película de acción en Antena 3 y se ve que se ha emocionado tanto que le daba igual el volumen, el la estaba escuchando de coña y bueno... no es una pantalla de cine pero el sonido es cojonudo... ¡¡COÑO!! ¡¡tan cojonudo que hasta yo me he depertado de mis sueños con mis drogas legales!!

Me he levantado, no he dicho ni pio, he ido a la cocina a hacerme un vaso de leche porque ya era imposible conciliar de nuevo el sueño, he pasado por delante suyo dos veces pero in decir ni pio, he venido a la habitación con mi vaso de leche y una botella de agua bien fresca y he dejado la puerta abierta (nunca lo hago) para que corra el aire un poco más y cuando se ha acabado la pelicula ha apagado "su" tele, pasa por el cuarto de baño y cuando va para la habitación me ve a mi aqui delante del ordenador me dice: ¡¡coño chaval!! ¡¡creia que ya estabas durmiendo!! ¡¡¡OOOOOOOOLEEEEEEE que rico me ha sonado eso!!! por fin puedo meterle una puñalada de esas que tanto le gusta meter a él.

Me había acostado y me había tomao las pastillas, pero no se que tiene tu tele que el volumen parece que se sube solo...

Si... (dubitativo y con cara de... la he cagao) algo debe de pasarle, pero no es siempre, tendré que hacer que lo miren

No se si es siempre o no pero otra vez me he desvelado y ya no hay manera de pegar ojo...

Que rica que sabe una puñalada trapera de esas que notas que a la otra persona le ha llegado a lo más profundo y le han pagado con la misma moneda que ellos usan...

No se si podré volver a dormir esta noche o no pero... cierto es que la venganza se sirve fria... ¡¡y como sabe!!

Otro día explicaré la segunda puñalada que le tengo preparada, no la quiero meditar mucho por no estropearla pero el ingrediente principal ya lo tengo preparado...

2 comentarios:

Dina dijo...

Diiiiiiiiiiiiiiios... he creado un mounstruo, jajajaja

McGrau dijo...

jjajajaa y no te habías enterado hasta ahora?? endevé... mira que... ya te di pistas de cuando me llamaron por telefono y contesté aquello de "no me interesa asi que no me haga perder ni mi tiempo ni e suyo, bye" jajajajajaj