agosto 16, 2009

Humanos vs. Máquinas

Llevo días que necesito liberar mi mente de muchísimas cosas y si no puedo liberarl por lo menos intento mantenerla ocupada con otras tareas. No sé si es más duro evitar que mis pensamientos campen a sus anchas con otros autoinducidos o dejarles ahí tranquilamente atormentándome, lo que se que tengo claro es que por lo menos me preocupo de darle cuanta más información mejor y así con ello logro mantener mi entusiasmo de autodidacta que me ha caracterizado siempre.


Una de las cosas que más me han insistido es que tengo que salir de casa y relacionarme con gente para no tener que esforzarme tanto en liberar mi mente. Como no tengo ganas, por ahora, de relacionarme con nadie lo suplo con largos paseos por la mañana y una hora de footing por la tarde... ¿footing? ¿jogging? bueno, que salgo a correr una horita y como es tan aburrido correr solo me pongo mi música y a darle a las piernas para no llegar a ningún sitio más que al punto de partida de donde he salido con la camiseta empapada en sudor y reventado de cansancio (al principio, ahora parece que voy acostumbrando al cuerpo a ello)


Hoy mientras iba al ritmo de la música me ha dado por pensar y en comparar el cuerpo humano con los automóviles. Sí que es verdad que nosotros somos cuerpos orgánicos y los automóviles son máquinas metálicas fabricadas por nosotros y por otras máquinas hechas por el hombre, pero hay una gran similitud entre ambos.




Salimos a correr, empezamos poco a poco y notamos cómo el calor va envolviendo nuestro cuerpo y empezamos a sudorar para ir refrescando la maquinaria; en un coche pasa lo mismo: arrancamos, le vamos metiendo marchas y en un momento no demasiado largo vemos cómo la aguja de la temperatura empieza a subir. En el caso de los coches no es necesaria la refrigeración externa como en el nuestro pero si nos fijásemos dentro del motor veríamos cómo circula el agua que refresca el bloque motor llegando hasta el radiador que es el que se encarga de refrigerar el agua.


Cuando paramos de correr es inevitable que empecemos a transpirar de una forma mucho más visible, cayendo las gotas de sudor. Hemos parado casi en seco, el aire que nos refrescaba mientras llevábamos una cierta velocidad ha cesado y nuestro cuerpo necesita de esa refrigeración y suple ese aire externo emanando por todos nuestros poros ese agua que va a ayudarnos a refrescarnos.


En el caso de los coches pasa algo parecido. Sabemos que el automóvil mantiene una temperatura del agua que refresca el motor a 90º C más o menos y que el encargado de ir refrescando ese agua proveniente del bloque motor es el radiador ayudado por un ventilador. Cuando paramos el coche después de un largo trayectos igual que en los humanos el aire que provocaba la velocidad cesa por completo y en el caso del auomóvil el que es necesatio es el ventilador para poder así seguir refrigerando ese agua que circula por todo el circuito de refrigeración refrescando el motor de nuestro coche; en algunos casos, y eso se lo tendría que preguntar al amigo starwack el coche se ha recalentado tanto que el agua sale a presión por la botella de expansión con toda la presión que puede provocar el agua a más de 100 ºC.


Ambos, después de ese trabajo realizado al parar comenzamos a desprender un cantidad X de energía, desprendemos calor y la pregunta sería... a una escala igual ¿cuál desprende más calor? ¿cual desprende más energía?


Se que parece que desvarío un poco pero ahora mismo tengo todo el tiempo del mundo para hacerme estas preguntas y comparaciones y más que me van viniendo. Para eso tengo al señor google y este blog.


Por otro lado y haciendo la comparativa que he hecho quiero aprovechar este post para recordar que mucha gente aún se va de vacaciones, otra mucha vuelve y han de seguir volviendo a sus destinos, quiero recordar la prudencia en la carretera y que si mantenemos la calma al volante y vamos centrados en lo que tenemos que hacer el único que se ha de realizar ese esfuerzo es nuestro coche. Cada dos horas, estemos acostumbrados a conducir o no, deberíamos hacer un descanso para estirar las piernas y tomar líquidos SIN ALCOHOL que nos ayuden a estar frescos al volante y no ponernos nerviosos ya que vale más perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.


Igual que nosotros nos ponemos a punto antes de hacer nuestros ejercicios para estar en forma y mantener nuestro cuerpo para que nos dure mucho tiempo, antes de un viaje largo con nuestro coche deberíamos comprobar que todos los líquidos de nuestras máquinas están en sus respectivos niveles, tanto del aceite y el agua como del liquido de dirección y de frenos que casi nunca miramos y son igualmente importantes. De esta forma conseguiremos que nuestro vehículo nos dure también bastante tiempo.


Si hacemos todo esto nuestra máquina a parte de durarnos más no nos dará ningún susto y podremos ir mucho más tranquilos, que es lo que necesitamos.


Felices vacaciones a todos los que se van y cuidado en la carretera también a los que vuelven.

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