octubre 31, 2009

¿Donde estás?



Sorprendido me he quedado de mi mismo cuando me he dado cuenta de que estoy buscando la persona que realmente soy echando de menos a quien he sido durante tanto tiempo, esa especie de personaje como Chandler Bing de la serie Friends que no puede mantener una conversación seria durante más de dos minutos sin sacar un chiste malo para romper el ambiente sereno de la reunión y pasar a unas cuantas risas aunque me considerasen un payasete.

Me he levantado con un fuerte dolor de cabeza esta mañana, o eso o es que todavía estaba bajo los efectos de las drogas legales que me ha recetado mi psiquiatra de la seguridad social para aplacar el estado de angustia al que he llegado después de haber pasado por varias etapas de crisis de ansiedad , también llamados estados de pánico y después por una fuerte depresión.

Ya no son bajas las dosis que me ha recetado mi psiquiatra, esa mujer atenta que se lleva el trabajo a casa y que de un mes a otro se acuerda de mi a la perfección (o eso o es que la noche anterior se estudia concienzudamente los historiales de las personas que tienen que visitarle al día siguiente) ahora ya hemos llegado al paso en el que tengo que andar sedado porque prefiere que no llegue a un estado siguiente al de la angustia (que sinceramente no sé cual es, pero me parece que tampoco quiero saberlo)

La sensación de colocón total en el que estoy es similar como el de alguien que se fuma un petardo de marihuana y a continuación uno de chocolate y así sucesivamente todo el día. Supongo que tendré que acudir esta semana saltándome todo el proceso y tal como me indicó ella para que me rebaje las dosis un poco porque ando ciego, pero la angustia está ahí.

Sigo buscando al Mc que he sido toda la vida, sigo buscando aquel chaval que disfrutaba de la vida aunque le diesen de palos, sigo buscando aquella persona que me daba fortaleza y me aportaba alegría de vivir pasase lo que pasase porque me decía “¡eh! Tranquilo, que de esta salimos esquivando lo que sea” busco a ese Mc que debería de seguir siendo pero en cierto momento me abandonó o simplemente se cansó y se adaptó a mi, es algo que no se ciertamente porque no me lo ha comentado.

Te quiero amigo... vuelve conmigo y volvamos a ser felices... te echo de menos.


No hay comentarios: