noviembre 06, 2009

El día que me muera




Hoy ha sido un día de aquellos de los más productivos para mi mente, después de tomarme un par de cafés en la cafetería de costumbre leyendo los asuntos que más me interesaban en mi portátil desde las diferentes ediciones de las ediciones electrónicas de los diarios más relevantes del país (para contrastar lo que dicen unos y otros y que entre todos ellos no puedes formar la noticia al completo porque incluso a veces entre ellos se ponen de acuerdo aunque parezca mentira) he quedado con un amigo que me pidió que fuese a configurarle varias cosas de su despacho, por cosas me refiero a configurar sus ordenadores, poniéndolos en red, haciendo limpiezas, etc, etc.

Aquello parecía una subdelegación del CNI (por favor, señores del CNI, no se tomen esto a mal ya que simplemente es una comparativa de estética y no de espionaje) con tres ordenadores delante de mi... aquello para mi ha sido como estar en un mundo particular, como si estuviese en el Halcón Milenario con tantas pantallas, cables y botones delante, solo me faltaba R2D2 con sus pitidos y C3PO dando por culo por allí.

Horas han sido las que ese sueño ha durado y en las que hemos tenido tiempo de charlar de muchísimos temas de actualidad como el de las escuchas telefónicas a las que estamos sometidos todos los españoles por el gobierno gracias al Sitel un programa ilegal instalado en la Guardia Civil, la Policía Nacional y el CNI; Así que tened cuidado con lo que habláis por teléfono que estáis siendo escuchados y localizados en cada momento... ya me extenderé más en otro post sobre este caso ya que no viene al ídem; también se han tratado temas como el del Opus Dei (con la iglesia hemos topado) y lo que tienen montado en Torreciudad mientras estábamos ya en el grato momento de la cena y ahí es donde ha surgido la idea de este post.

Hemos comenzado a hablar sobre funerales (un tema como cualquier otro) y las cosas que se llegan a hacer ya para ahorrar dinero, como hacer urnas biodegradables para la gente que quiere cumplir la última voluntad del difunto de que sean lanzadas sus cenizas al mar.

Lo más fuerte ha sido cuando hemos llegado al tema de las incineraciones y de saber que en muchos casos, aunque sea muy difícil de creer, retiran el cadáver del ataúd, lo meten en la parrilla y es lo que queman, así aprovechan para revender ese mismo ataúd a otras personas que próximamente lo necesiten. Por un lado es lógico, cada día muere más gente y también cada día quedan menos árboles... algo se ha de hacer y el que compra un ataúd para su familiar recién fallecido no se va a poner a revisarlo como si acabase de comprar un coche de segunda mano para ver si ha tenido algún golpe y ha sido enmasillado por alguna parte.

Así que la cosa me ha quedado clara... voy a donar mi cuerpo a la ciencia, ¿no queremos ahorrar? pues en mi caso lo haremos, no voy a putear a mis familiares o a quien le toque apechugar con el muerto, uséase yo, con los gastos casi inconmensurables que suponen un funeral.

Lo tengo claro y desde hoy queda esto por escrito, primero aquí y ya haré un copy-paste a mi notario para que se entere de cual quiero que sea mi última voluntad.

El día de mi funeral quiero que me vistan de Darth Vader


que suene primero la Imperial March, uséase, esta:



o esta otra tocada por Metallica y la orquesta sinfónica de Londres:



Que quizás hago que me pongan las dos mientras me hacen un funeral al más puro estilo Jedi con la variante de que quiero que a mi lado haya por lo menos un cubata de Ron Cacique con Coca-Cola (me la suda lo del copyright),eso si, con el limón exprimido en el borde del vaso y otra rodajita de limón estrujado dentro de él... es que le da un sabor de putísima madre. Y que luego empiece la juerga a lo grande poniendo música que anime a bailar, eso si, exijo que me pongan unas cuantas de Gigi d'Agostino, que la gente se pegue una fiesta guapa guapa porque por fin he dejado este mundo y he pasado a mejor vida y que no lloren, que ya les tocará a ellos algún día.

Una vez acabada la fiesta que me gustaría que durase durante unas cuantas horas, que me lleven al hospital universitario que se haya escogido y que hagan con mi cuerpo lo que les plazca, ya que a mi ya no me servirá de nada, así que ni los del Ocaso ni los del Por si Acaso ni ninguna de esas compañías que se lucran esperando que se mueran sus clientes van a pillar un duro del menda.

Lo sé... soy un friki, pero prometo que daré por culo hasta el día que me muera y más con tal de no pagar por algo que me va a tocar pasar en un futuro y lo sabemos todos.

Que la fuerza me acompañe por el resto de mi vida.

2 comentarios:

Chuk. dijo...

Pues el día que yo me muera no sé que harán, y la verdad es que tampoco me importa.
Que la fuerza te acompañe.

Dina dijo...

Pues yo lo tengo claro... una buena socarradeta y al cubo de la basura