septiembre 24, 2011

Pateras

Por si no hubiese tenido bastantes experiencias en mi vida, esta noche pasada he tenido otra de aquellas que se pueden catalogar de “fuertes”.


A las 12 de la noche entró en el puerto de Málaga un barco mercante procedente de Melilla con 44 inmigrantes de origen subsahariano.

Sobre las 13h de ayer 23 de septiembre de 2011 fué avistada una embarcación tipo Zodiac con 44 indivíduos de raza negra a varias millas de las costas de melilla (unos dicen 3 millas, otros 10 y otros hablan hasta de 60) y el mercante español los recogió llevándolos así a su puerto de desino en Málaga.

En Cruz Roja estábamos avisados desde las 14h para montar el dispositivo sanitario a la espera de que arribase el barco a puerto. Policía, Guardia Civil y Voluntarios de Cruz Roja trabajamos codo con codo para atender a estos inmigrantes y llevarlos a las dependencias de la Policía Nacional.

Hasta aquí sería el relato de alguien que cubriese una noticia sin más importancia después de la llegada de tantas y tantas pateras que han llegado a las costas de nuestro país, pero yo voy a ahondar más en el problema.

Llegan pateras, no hay tratado de extradición y por lo tanto, después de un par de meses en los que esas personas son recluídas en centros de internamiento y pasan por controles sanitarios les dejan libres para que campeen por nuestro país en busca de una vida mejor. ¿Y los españoles? ¿y todas las personas que estamos en una situaión de quiebra, o a punto de ella, que vemos que nuestra vida se ha desmoronado y a los que la administración nos castiga duro dejándonos sin ayudas aferrándose a cualquier recoveco para no pagarnos ni si quiera ese mínimo que necesitamos para vivir? ¿qué pasa con nosotros?

No le voy a negar nunca la ayuda a nadie, no está en mi naturaleza dejar morir a nadie, ni dejarle en la estacada a la buena de Dios, pero yo tamibén necesito ayuda, y no me consuela que haya gente en una situción como la mía o peor, porque si mi condición humana es la de ayudar a los demás necesito tener fuerzas para desemplear esa faena que hago voluntariamente sin cobrar un puñetero duro y con el corazón en la mano.

Todo este cabreo mío viene por mi situación actual y ya lo expliqué en el artículo anterior “yo sí soy un indignado”, en que la administración se ha vuelto a cebar conmigo, en concreto el Instituto Nacional de Empleo o conocido por todos INEM reteniédome el 100% de la ayuda (la de los 426€) dándome como opción, a evaluar por el organismo, la presentación de documentos que acrediten que necesito esa prestación (recibos de alquiler, de servicios como luz agua, gas..., hipoteca) y alegando el por qué de la solicitud.

La verdad es que sé poquito de estas cosas, pero algo que sí que sé es que no te pueden retener el 100% de una prestación, que es algo ilegal y que en base a un sueldo superior a los seiscientos euros no te pueden retener más del 30% (si voy equivocado que alguien me lo haga saber). Entonces, si esto es así ¿cómo puedo reclamar? ¿donde puedo reclamar? ¿quién me puede asistir? ¿dónde puedo acudir?

Viendo todo lo que veo, y pasando todo lo que paso vuelvo a repetir que en España perdemos el culo (y me incluyo) por ayudar a unas personas que vienen a nuestro país en busca de un futuro mejor y el gobierno les ayuda derrochando muchísimos millones; pero las personas que vivimos aquí y que no hemos venido en patera sino que, a estas alturas se puede decir bien claro, tenemos la puta mala suerte de ser Españoles de nacimiento lo tenemos muy crudo en caso de que necesitemos ayudas. Hemos de ser buenos con los que vienen y somos tachados de racistas en caso de quejarnos; cuando los verdaderos afectados por el racismo somos nosotros, los españoles que también necesitamos una vida mejor.

Dicho esto, y habiendo hecho una labor como la de anoche... 

A VER QUIÉN SOLUCIONA MI SITUACIÓN


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