diciembre 15, 2012

Pesadilla en la cocina

Hacía mucho tempo que no me enganchaba tanto a un programa de televisión y ahora he creado una alarma en mi teléfono que me recuerda que los jueves a las 22:30 en La Sexta emiten "Pesadilla en la cocina" con el chef Alberto Chicote, @albertochicote para tuiteros.

El programa es la copia del programa americano del mismo nombre -hasta 3 episodios que emiten después de la versión española- donde el chef Ramsay se enfrenta a lo peor de los restaurantes: dueños y chefs.

Van proliferando noticias en los diferentes medios y sobretodo en los diferentes portales de internet , noticias sobre las demandas que  han presentado ya, o van a presentar, varios restaurantes al chef Chicote y a la Sexta por ser los causantes del cierre de sus negocios -de momento son tres los que demandan- y por el carácter del conductor del programa.

El dueño del Nuevo Da Vinci, Rafa, un tío "peculiar" donde los haya, tenía un local semi-abandonado donde servía unas comidas que ni él mismo quería probar. Prefería servir cualquier cosa mal cocinada a los "guiris" e irse a tomar sus lingotazos con el dinero recaudado dejando a deber dinero a los diferentes proveedores sin llegar a conocer con exactitud el montante de la deuda. Al paso del chef Chicote le restauran por completo el restaurante, le ofrecen una forma atractiva de hacer una buena caja diaria sin descuidar ni la calidad ni los clientes y pocas semanas después aparece una noticia que anuncia que el restaurante ha cerrado y que el dueño va a demandar a la Sexta y al programa por ser ellos los que  provocaron el cierre.

http://ecoteuve.eleconomista.es/programas/noticias/4443048/12/12/Otro-restaurante-que-intenta-salvar-Chicote-en-Pesadilla-en-la-cocina-cierra.html

El segundo restaurante el que se tuvo noticia fué uno situado en Madrid, llamado "El Castro de Lugo" donde desde el dueño hasta el último de los camareros parecían salidos de viñetas de tiras cómicas. El dueño siempre bien trajeado, creyéndose un humorista de los del club de la comedia, bebiendo mucha ¿agua? que no tenía ni idea de lo que pasaba en su entorno, llegando a deber varias mensualidades a sus empleados y que ni siquiera sabía cortar una cebolla, sin dejar de lado el desconocimiento del funcionamiento de un microondas donde iba a meter producto con envoltorio de papel de aluminio. La cocinera... rara no, lo siguiente (no me voy a meter en sus creencias religiosas porque cada uno es libre de creer en lo que quiera y en este país no voy a ser yo el que eche tierra encima de la religión católica, aunque no comulgue completamente con ella) la tía dejaba su faena para meterse en el office a rezar, con gente esperando la cena; le pedía "trabajillo" a San Pancracio cuando el poco que tenía la agobiaba llegando a salir de la cocina, otra vez, para fumar y pedir agua a gritos. El maître otro que no sabía ni lo que había en cocina y el novio de la cocinera... dejémoslo en "lento". Chicote llegó a vomitar en ese programa de la mierda que llegaba a acumular solamente la cocina, cerró el chiringuito y mandó llamar a un equipo de limpieza especializado para hacer algo que ni los Men In Black se hubiesen atrevido a hacer. El resultado se veía venir desde que veíamos el programa: eso no iba a durar mucho tiempo después de que se fuese Alberto.

El tercero ya se lleva la palma. Los dueños del Opila y La Reina del Arenal denuncia a la productora del programa y a la cadena por el carácter homófobo de Chicote al decir este que uno de los propietarios actuaba como una niña de dos años y por pregunta le si él se metía cualquier cosa en la boca, refiriéndose a una barra de pan quemada por una mala congelación. En el programa vimos cómo el chef es insultado continuamente por una cocinera deslenguada a la par de negligente, llegando esta a meterle un trozo de bacalao seco en la boca del chef. Durante el programa pudimos ver como uno de los dueños se las daba, delante de un par de consjeros economistas, de tener formación en empresariales y en decoración (la silla de la entrada que estaba delante de la barra era digna de una reinona). La única gracia que me hizo la cocinera -y con ello no pretendo ser racista- fué que a pesar de su aspecto de esclava sirvienta de la señorita escarlata en "Lo que el viento se llevó" mantenía un acento vasco auténtico, algo que  chocaba bastante. Al final de las directrices para un mejor servicio y alimentación en el restaurante y tapería queda el resultado de que una pareja que regenta dos locales en el barrio de Deusto de Bilbao y que podrían hacerse de oro con esos negocios, pretenden hacerlo con una demanda al programa por una mala restauración del local y particularmente a Chicote por homófobo.

http://www.abc.es/tv/realities/20121206/abci-pesadilla-cocina-bilbao-restaurante-201212062227.html

Muchísima gente necesita que su negocio sea rescatado de las fauces de la crisis y de la mala gestión de los propietarios que sin darse cuenta han ido dejando un poco de lado sus negocios. Ya sea en la restauración, como el transporte, como cualquier comercio, la maquinaria es la base principal y a lo que más mimo se ha de conceder ya que es el corazón de todo negócio. Por maquinaria obviamente me refiero al horno de una panadería, la cocina de cualquier bar-restaurante y lógicamente los motores de los vehículos que se emplean en cualquier negocio.

Si a alguien se le ofrece la oportunidad de rescatar su negocio y no lo aprovecha no puede culpar de ello a un tercero y menos cuando se ve un amplio resumen de una hora de duración de una faena que ha durado una semana como mínimo y donde se ve la actuación de todos los componentes de ese episodio. Cada semana tiene más  audiencia el programa y cada vez se le dedican más espacios donde comentarlos. En twitter, facebook y diferentes redes sociales, portales de internet, diarios digitales, de papel, radio y televisión, todos tienen un pequeño espacio para las noticias que se generan de la emisión del programa y en todos puede participar, y participa la audiencia, desde los más detractores a los más fervientes seguidores -como un servidor- por lo tanto es un programa que cada vez está más controlado y su éxito depende de los buenos resultados que se calculan en cifras de espectadores y no en cifras de demandas como los espacios tipo "salvame".

Me pregunto si estas personas que piden ayuda al programa y aprovechan cualquier pequeño error para denunciar harían lo mismo si se presentase un inspector de sanidad y les cerrase el local inmediatamente a parte de imponer les multas millonarias -inspectores que deben de estar en peligro de extinción y protegidos para que sigan existiendo esos restaurantes, no como los de hacienda, que solo pueden actuar en pequeñas y medianas empresas, ya que para las grandes no tienen suficiente caché.

Por suerte, para los que nos gusta el programa, habrá una segunda temporada y chicote anuncia que habrá un seguimiento de los restaurantes.

http://hoyfamosos.com/alberto-chicote-tendra-una-segunda-temporada-con-pesadilla-en-la-cocina/

http://ecoteuve.eleconomista.es/programas/noticias/4434049/11/12/Chicote-volvera-a-los-restaurantes-para-revisar-su-evolucion.html

Seguiremos informando.

2 comentarios:

Ana Maria dijo...

FELIZ NAVIDAD :*

paola dijo...

como me gusta la comida, trato de ir conociendo sitios nuevos para ir que los saco de restorando o por recomendaciones de amigos. desde que casi quemo mi casa intentado cocinar que vivo a base de restaurantes y delivery